Las encuestas CEP y ADIMARK han sido un balde de agua fría para el Presidente Piñera. Se subsumió definitivamente el subsidio de popularidad y adhesión que entregaron los 33 mineros pese a la enorme instrumentalización que el mandatario hizo del exitoso rescate. Incluso, en estas horas, los mineros acusan públicamente al Mandatario de incumplir su compromiso de garantizar salud física y mental por seis meses. La Mina San José solo sigue rindiendo popularidad al ministro Golborne que aún descendiendo en la Encuesta ADIMARK, como la mayoría de sus colegas de gabinete, está en una sólida posición solo cercana a la de la ex Presidenta Michelle Bachelet.
El resultado de los sondeos son definitivamente malos para Piñera. Baja en la CEP de 45 a 44% en adhesión, 6 menos de lo que tenía Bachelet al fin de su primer año de gobierno, y aumenta 5 puntos el grado de rechazo. Según ADIMARK se estrecha la adhesión de 47% al rechazo de 43%. Cuando se mide la evaluación de liderazgos Piñera debe sufrir una quemante derrota: está a 31 puntos de Bachelet, a 27 de Golborne y bajo Lavín. Y se confirma algo que todos los analistas han subrayado: su escasa capacidad para crear confianzas, su falta de credibilidad, la ciudadanía, que aprecia de manera relevante otros atributos del Presidente, sin embargo no le cree.
¿Qué provoca esta deficiente performance del Presidente? Un primer factor es la distancia entre lo que promete y la grandilocuencia con la que proclama los anuncios y la reducida capacidad de gestión –que se suponía era la fuerza del Presidente y de su gabinete empresarial– en el cumplimiento de ellas. La CEP es lapidaria: solo un 22% apoya lo realizado por el mandatario en materia de reconstrucción y una cifra semejante valora lo que su gobierno ha hecho en el tema de la pobreza. Lentitud en la reconstrucción, manejo autoritario del conflicto mapuche, reforma educacional que no va al fondo de la necesidad de equidad y calidad en la educación pública, retraso en el envío de los proyectos más emblemáticos que no han entrado al Parlamento y a casi un año de gestión lo que puede mostrar del cumplimiento de las promesas hechas al país como candidato son más bien pobres.
Sin embargo, no hay duda que el retraso y la resistencia de Piñera en resolver los conflictos de interés generado por el vínculo entre sus negocios y su cargo presidencial que requiere de extrema transparencia y sobriedad, las denuncias de su directa intervención, junto a la del subsecretario de Deportes Ruiz Tagle, para desbancar a Harold Mayne Nicholls, y en el fondo sacar a Bielsa, el excesivo personalismo y la falta de mesura en el ejercicio del cargo, son vistas críticamente por una población que mayoritariamente tiende a independizarse de los vínculos políticos y a emitir una opinión caso a caso. Read the rest of this entry »

